domingo, 26 de julio de 2020

“VENGA A NOSOTROS TU REINO …”

Domingo XVII Durante el Año. (Mt. 13,44-52).
El tema del Reino era desde la antigüedad muy presente en el Pueblo hebreo, una sociedad teocrática, donde Dios gobernaba. Pero con el tiempo y las costumbres vecinas adoptaron un Reinado humano; así tuvieron al Rey David, vencedor de Goliat liberándolos de los filisteos. Las distintas sumisiones a reinos extranjeros, vivían en la esperanza de un Rey que los liberara. En los años de Jesús esperaban un hijo de David, heredero, que reinara y los liberara de los Romanos, aunque algunos veían una relación mas espiritual no dejaba de ser ambigua. El tema del Reino estaba candente. Jesús lo retoma para dar un contenido mas profundo que el humano de dominación. Los reyes dominaban y eran considerados casi divinos, con autoridad hasta de la vida de sus súbditos ...Jesús la dará por sus seguidores; con mansedumbre y humildad, con bondad y misericordia buscará convencernos del Bien y Bondad del Camino propuesto, mostrándose como modelo a imitar.
Jesús hablaba sobre el Reino de Dios, Reino de los Cielos, siendo el tema principal en sus predicaciones. Los milagros que realiza eran signos de la presencia del Reino, el dominio sobre el mal, la enfermedad, el pecado, la muerte y la derrota del Demonio. Hay que creer en Jesús y aceptar su mensaje con sus exigencias para entrar en Su Reino.
El Reino de Dios se presenta de manera enigmática dejándose conocer por los humildes y sencillos. Jesús presenta las Parábolas del Reino, dando a entender por este modo la perennidad del Mensaje. Su Proyecto de Vida, será tan universal que trascenderá los tiempos y costumbres. Como grano de mostaza ...desde lo pequeño de los actos diarios, realizados con amor, edificaremos un mundo mas humano. Santa Teresita nos dejo con su ejemplo una enseñanza: que la grandeza de los actos no esta en las obras sino en la intensidad del amor puesto en ellas; hacer lo ordinario de manera extraordinaria, mente y corazón magnánimo. Cuando murió las Religiosas de su Comunidad no sabían que escribir sobre ella, nada daban, pasaba desapercibida ….pero la Superiora y su Hermana carnal sabían del amor y grandeza de su alma; una Gran Maestra de la Vida Interior. 
El Reino será como perla preciosa ... como el tesoro escondido en el campo ...una vez descubierta su riqueza, belleza, sanidad de vida, seremos capaz de darlo todo por conseguirla. Nos dará la alegría, gozo y felicidad plena, no artificial donde los hombres buscan sin llenar su corazón. Decía San Agustín, “mi corazón está inquieto hasta que descanse en Ti Señor”. Estaremos permanentemente buscando encontrar la satisfacción, alimentar el corazón ansioso y exigente, lo que llena verdaderamente ...buscamos y buscamos y seguimos vacíos. Hoy con la pandemia entendemos el valor de la VIDA, la salud, la amistad, amar y ser amado, la cercanía de los seres queridos, la recreación, como el tesoro que no siempre valoramos. En Dios esta la plenitud de todos los bienes y en El encontraremos lo que desea el corazón inquieto y ansioso de felicidad, EL ES la PERLA Preciosa ...el TESORO Escondido.
SABERSE HABITADO por Dios de una manera consiente y amistosa. Una vez encontrado y vivido será como fermento en la maza ...el mundo será distinto, mas justo, hermanado, armonioso, feliz. Todo se ve y entiende desde Dios y en Dios. La alegría de poseerlo se trasparenta en el rostro, un cristiano con cara triste es un cristianismo deprimente, opaco, sin optimismo, sin contagio, sin futuro. 
Como la semilla en la tierra necesita tiempo para crecer y dar fruto, el Reino de Dios está presente pero todavía no en plenitud. Jesús decía que Su Reino ya está entre nosotros y si entramos en nuestros corazones encontraremos al Sembrador, DIOS BIEN y BONDAD, dejándose guiar por su Espíritu el Reino llegara a su Plenitud: ninguno desea el mal para sí, sino la felicidad y la plenitud de todos los bienes. En lo mas íntimo de cada uno está ese deseo del Bien Eterno: el Amor, Felicidad, Gozo, Vida que solo en Dios lo encontraremos ...descubriremos desde dentro de nosotros mismos la Presencia Misteriosa, viva y actuante, que de una manera silenciosa manifiesta Dios su lenguaje y nos mueve a obra bien.
“Señor Jesús revélate en nuestro interior para que, gozando de Tu Presencia Amistosa, vivamos dando testimonio de la felicidad de poseerte”.

domingo, 19 de julio de 2020

“HAZME SEÑOR FERMENTO DE TU REINO”

Domingo XVI Durante el Año. (Mt. 13,24-43).
Jesús después de llamar a la Siembra y que esta siempre es buena, su Palabra de Vida, y de mostrar las distintas respuestas según la recepción de los que la escuchan y viven, a continuación nos relata que también esta la siembre mala, la cizaña. La gran lucha entre el BIEN y el MAL, presente en todas las épocas y las distintas interpretaciones. Desde  aquellos que creen en la existencia de dos principios de la creación, el bien y el mal . La existencia de dos fuerzas que chocan y producen el avance, como un proceso de evolución, hasta nuestra posición cristiana de que DIOS TODO LO HIZO BIEN, la libertad del hombre y el mal uso produce los desordenes. Creer en los Espíritus nos ofrece el apoyo de los ángeles buenos y también de los Demonios, espíritus malignos rebeldes a su Creador, sembrador del mal bajo todas sus formas: odio, orgullo, vanidad, soberbia, egoísmo, violencia y muerte; nuestro Gran Enemigo. 
La lucha entre el BIEN y el MAL llevó también a darles distintos cauces. San Agustín escribió “Las dos Ciudades” donde se encuentran ciudadanos buenos en uno y en el otro malos. San Ignacio de Loyola relató “Las dos Banderas” en uno se alistan los buenos y en el otro los malos. 
Jesús relata que el buen trigo fue sembrado por Su Padre y la cizaña por el Maligno. La reacción de los Apóstoles fue ofrecerse a cortar la cizaña. Cuantas veces estamos tentados a tomar la violencia para acabar con el mal, creando nuevas heridas y trayendo nuevos males. Somos fáciles en etiquetar a los demás como los malos y al grupo que pertenecemos  como los buenos. Los que piensan igual y están en el mismo partido político...deportivo… sociedad..cultura ...religión ... etc. SOMOS LOS BUENOS y lo demás  ...muerte y al infierno. ¡Cuánto extremismo ha llevado a la muerte de inocentes! Me viene siempre el recuerdo de la muerte de Santa Juana de Arco, quemada viva. Jesús en el Huerto de los Olivos recrimina a Pedro, cuando tomó la espada y le cortó la oreja al servidor del Sumo Sacerdote, diciéndole: “guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere”. El Maestro les dice que tomando esas medidas podrían corta también el buen trigo. Dejarlos crecer y en el momento de la poda las separaran.
No puedo dejar de pensar una visión distinta que Agustín e Ignacio como complemento.  El mal y el bien cohabitan en uno mismo, en cada uno de nosotros está el Bien y el Mal, acabar con el mal llevaría también acabar con todos. Solo en Dios existe el Bien Supremo y Absoluto, en las criaturas todo es perfectible y factible de imperfecciones , debilidades y maldades … estos nos inclinan a obrar contra el pensar bueno, como decía San Pablo. Por lo mismo la gran lucha esta en uno mismo, el enemigo poderoso esta en nuestro interior. Esta fue la gran lucha de los místicos, los ascetas; buscar el dominio de las malas inclinaciones que obran contra los principios buenos y nobles. Ya no es habitar en una ciudad y luchar contra otra; tampoco alistarse en un bando contra otro. La gran lucha está en uno mismo. Allí el Creador sembró bondades y el Maligno siembra la cizaña. Acabar con el mal, creyendo que está fuera de nosotros, llevaría acabar con la humanidad ...solo Jesús y la Inmaculada se salvarían.
El Bien que el Creador sembró en cada uno de nosotros esta como la levadura en la masa esperando que fermente y se expresen en toda la vida. Su Reino de Amor, Justicia, Paz, Gozo, Felicidad y Vida, es como el grano de mostaza pequeña, pero que al crecer es capaz de albergar los pájaros del cielo.
“Señor Jesús ayúdanos, con Tu Espíritu, a dominar las inclinaciones que nos apartan de Tu Reino. Conviértenos en fermento de un mundo mejor, mas humano y feliz, mas justo y armonioso, edificando una sociedad conforme a Tu Corazón Inmaculado”.

domingo, 12 de julio de 2020

“CRISTO CUENTA CONTIGO …”.


Domingo XV Durante el Año. (Mt. 13,1-23). 
En su vida pública Jesús no siempre tuvo triunfos y adhesiones a su favor, pero nunca dejo oscuro su mensaje. Sabia que el Proyecto del Padre sobre el hombre y su convivencia en armonía, acabarían en Su triunfo final. Los Apóstoles tendrían distintas sensaciones: ante los milagros que el Maestro realizaba y ellos mismos en nombre de Jesús, se llenaban de alegría y entusiasmo; pero ante el rechazo de las Autoridades Religiosas y el abandono del Pueblo por las incomprensiones de sus mensajes misteriosos, como el de comer Su Carne y beber Su Sangre, no podían sino quedarse atónitos, perplejos, desconcertados. Sabían que sus Palabras escondían una Verdad que les superaba y que con el tiempo afloraría el sentido. Las enseñanzas en Parábolas donde esconden detrás de ellas verdades perennes, sin tener en cuenta el lenguaje y los tiempos cambiantes con sus idiomas, siempre estarán vigentes.
Una multitud seguía a Jesús, tuvo que subir a una barca para predicarles mientras la gente en la orilla escuchaba. : “EL SEMBRADOR SALIÓ A SEMBRAR…” Sabía el Maestro que los mensajes iban a caer y ser aceptadas de manera diferente en los oyentes. Dios respeta las libertades de los hombres, estos tendrán condicionamientos según la formación, intereses personales, cultura, afecciones particulares….y otras tantas que embotan la mente o la preparan para recibir con alegría el mensaje esperanzador.
En esta Parábola del Sembrador presenta DISTINTAS RESPUESTAS. La Semilla es la misma, la Verdad de su Palabra, unas cae al borde del camino ...en tierra pedregosa ...entre espinas … en buena tierra. Esta Parábola es explicada por el mismo Jesús. Las respuestas estarán condicionadas: una por tener el corazón afectado viene el Maligno impidiendo dar la adhesión total; otra por la inconstancia, evitando educar en los valores y adquirir hábitos buenos que ante las dificultades abandona; otro será la influencia del entorno en que se vive presentando distintas opciones de vida, sofisticada y confortable, que impiden ver la belleza de su mensaje. 
Por último los que con buena voluntad abren el corazón con gozo, deseando seguir sus enseñanzas. Pero aquí también las respuestas son distintas, unos el cien, otros sesenta y otros treinta, queda en el misterio el porque. ¿Serán las distintas formaciones, cualidades humanas, condiciones, formación, temperamento, carácter, diferencia de entrega? Pero también debemos tener en cuenta la acción de la GRACIA DIVINA  libre en darla y el hombre en recibirla dejándose mover por ella. En ella nos apoyamos y la gratuidad de los dones y talentos que poseemos. “CRISTO CUENTA CON EL HOMBRE Y NOSOTROS CON SU GRACIA”. Conocer esta verdad lleva impedir alimentar el orgullo del seguidor que se cree mejor como también alegrarnos de las cualidades de los demás. Siempre está el peligro de las comparaciones o adhesiones a uno u otro Apóstol, dejando de lado a Jesús Fuente del Bien que recibimos.  
Todo lo bueno viene de Dios y El actúa en las almas limpias, sencillas y dóciles. Tenemos grandes santos que no daban nada por ellos y realizaron grandes obras y milagros. Dios es libre en dar y el hombre en recibirlos y practicarlos. Dios no violenta pero se goza y hace grandes obras en sus elegidos. Se nos pide sembrar, el crecimiento la realiza el Creador misteriosamente, tampoco somos llamados a cosechar. Al final de los tiempos esta la promesa del triunfo del Plan Salvador.
“Ven Espíritu Santo llena de la diversidad de Tus Dones a los hombres para poder edificar un mundo mas humano y feliz; siendo fermento en los distintos ambientes y fieles sembradores del mensaje de Jesús”.

domingo, 5 de julio de 2020

“TE ALABO PADRE, SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA…”

Domingo XIV Durante el Año. (Mt. 11,25-30).
En varias oportunidades Jesús eleva alabanzas al Padre Celestial, revelando una relación confiada y amorosa. Este sentimiento brota de Su interior necesitando exteriorizarse como el volcán lanzar el fuego acumulado. Todo en El nace y se expresa por su experiencia con Dios, como Padre Misericordioso, como de la realidad de vida. Su relación con Dios la conocemos en sus solitarios momentos y la mirada atenta y emotiva de los Apóstoles que desean les enseñe a rezar. En la vida cotidiana descansa su capacidad de observación y reflexión, nada esta al azar. Conoce el labor del Pastor, del viñador, del sembrador, de los tiempos de siembra y cosecha, de los terrenos buenos o malos, el trabajo de la mujer en el hogar, como estaban construidas las casas humilde donde vivía, la necesidad de compartir momentos y trabajos. Su experiencia de vida estaba embebida de una visión distinta, una visión desde Dios, impregnaba la realidad superando lo material, esa presencia divina que siempre matiza todo. Sus ejemplos eran entendidos y aceptados por los sencillos y humildes y rechazados por los sabios, letrados y fariseos. 
Mirar la realidad con fe abre un horizonte distinto dando una capacidad de superar las dificultades, aportando optimismo en las adversidades. Una realidad espiritual donde hay apoyo en todos los momentos, los difíciles y también gratos. Elevar la mente y el corazón a ese Ser Superior, que esta presente siempre y no abandona, alimenta la esperanza de un mundo mejor, mas justo y feliz. 
El buen vivir, capacidad de tener bienes y el desarrollo del conocimiento, puede llevar a una autosuficiencia, impidiendo la capacidad de elevar la mente a Dios y descubrir esa realidad espiritual. Muchos tenían  su mente y corazón apegados a su estilo de vida sin la libertad para entender y aceptar el Proyecto de Vida que el Maestro presentaba, estaban cerrados al mensaje de Jesús. De allí que en el Evangelio brota la alabanza por los humildes y sencillos, aquellos que son capaces de ver esa realidad, donde Dios esta presente y actuante. El Maestro tuvo de ellos la respuesta a su Proyecto de Vida que los Letrados, Escribas y Fariseos les era imposible entender.
Hoy también podemos caer en otros acentos exagerados que impiden tener la alegría y gozo del encuentro con Jesús. Desarrollos filosóficos y teológicos pueden llevar a perder la simplicidad y sencillez que Jesús alaba. El creció en Galilea un pueblo mas libre en el cumplimiento de normas y leyes religiosas vividas con rigor y ostentación en Jerusalén. En nuestro tiempo tenemos a tantos cerrados de mente y corazón que han perdido la libertad y capacidad de ver la simplicidad y belleza del mensaje de Jesús. Crear problemas en poner acento en vestimentas, posturas piadosas, dar la comunión en la mano o en la boca, de rodillas o parados, lleva a perder la importancia de la mirada atenta a Jesús Presente y del amoroso encuentro. Jesús se dejó tocar por todos, sin poner condiciones vino a sanar, por lo mismo vino para los enfermos, pecadores y necesitados. No podemos poner condiciones cuando El no las puso. Fue aceptado por aquellos que no tenían tantos condicionamientos y estaban llenos de necesidades.
“Señor Jesús, presente y actuante en nuestras vidas. Llévanos a tu encuentro con el corazón sencillo y confiado, conocedores de nuestras debilidades y de tu infinita Bondad”.