domingo, 21 de junio de 2026

.”… ES DIGNO DE MI ...”.

 

Domingo XIII Durante el año. (Mt. 10,37-42)

 Jesús revela que el ser sus Discípulos Misioneros, del Proyecto de Vida del Padre Creador y de su Redención, conlleva vivir a contrapelo de los hombres del mundo, que solo piensan en beneficio particular, sin importar el mal que ocasione a otros, ni a la naturaleza que rodea. 
 Hoy día han surgido muchos movimientos defendiendo la naturaleza, la dignidad de la mujer, la igualdad entre las razas y sus culturas. Esta tendencia, dejando la violencia que las provoca y la misma modalidad en salir de ella, esta ayudando a cambiar esos criterios siendo solidarios y hermanados; cuidándonos y cuidando, VALORANDO MAS EL SER que el tener, despertando el espíritu de servicio generoso.
 No todos entenderán el BIEN y BONDAD del Proyecto que el Maestro presenta, este también llevará a tener contradicciones y rechazo aún dentro de la familia. Jesús no desea separar los integrantes de una familia, ni llevar el odio y violencia dentro de ella. La división y el rechazo se debe a la no aceptación de los cambios de criterios del modo de vivir, el rechazo del mensaje llevará a ser “signo de contradicción”. El vivir según el Plan Creador y Redentor resulta ser por si mismo, sin necesidad de predicación alguna, motivo de planteamiento de la conducta de los demás. En una oportunidad llegaron a Jesús su Madre y parientes deseando llevarlo a Nazaret porque lo consideraban fuera de los cabales. La renuncia a la familia y su modo de gobierno patriarcal, modo trivial de entonces, era renunciar a la seguridad que ella le daba y con la posibilidad de perder el patrimonio familiar que heredaba el primogénito.
 Vivir en base al patrimonio era una seguridad de vida, Jesús abre el horizonte, educando un corazón mas amplio y generoso, la familia se agranda será toda la humanidad, con un Padre común. Entender esos criterios llevará a estimar y cuidar a todos los hombres como hermanos. En mi experiencia particular les debo a mis hermanos carnales, y no a la Institución aunque llamamos Madre, la seguridad de vida en las necesidades básicas para vivir; por ello no debo renunciar el lazo con ellos porque VIVEN EL PROYECTO DE JESÚS. La base de cercanía y atención, de las necesidades entre hermanos, la hemos recibido por la educación de nuestros padres. 
 Por lo que la virtud no es abandonar la familia sino cuando esta nos separa de Jesús, de Su Visión de la Vida, Su Proyecto de Vida y Creador. El nos dice “Quien ama a su padre o a su madre … al hijo o hija MAS QUE A MI no es digno de mi”. El ‘MAS QUE’ se pone como el motivo que ocasiona la división e incomprensión. Las malas interpretaciones y las exageradas posturas han dado a la Institución historias dramáticas: niños y jóvenes separándolos en edad temprana con sus padres, o no dar un beso a sus hermanas y madre, ni mirarle a los ojos, por ser mujeres. Tener a la mujer como ocasión de pecado, la castidad y el celibato como camino seguro de no pecar. Esto ha llevado también a las desviaciones que hoy se pone al descubierto, encausando la sensibilidad y sensualidad por otros caminos. Nos decía Jesús (Mt.10,26): “No hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba ser conocido”.
 Vivir como Discípulos Misioneros de Jesús lleva a una identidad con Él al extremo de: “el que los recibe a ustedes, me recibe a mí y el que me recibe a mí recibe al que me envió”. Unidad y prolongación de las personas como de su Proyecto de Vida. Jesús se identifica con el Padre: ‘El que me ve también ve al Padre’. El que ve al Discípulo Misionero también ve a Jesús y con El al Padre. 
 El AMOR es el que une y prolonga. El amor que el Maestro pone como el GRAN MANDAMIENTO, es el que llevará a la identidad, como ver en el necesitado el rostro sufriente del Señor, también será la recompensa que se recibirá. Amar y ser amado, aunque suene hermoso, bello y acepado por todos, NO ES FACIL, por eso Jesús pone también la cruz como identidad con Él: “el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí”. AMOR y SACRIFICO, 

 “Jesús, Maestro de Vida, queremos ser tus Discípulos Misioneros pero reconocemos nuestras debilidades, limitaciones y defectos que impiden reflejar tu Rostro. Envía Tu Espíritu para amar y ser amado como nos enseñaste y diste ejemplo”.

domingo, 14 de junio de 2026

“NO TENGAN MIEDO”.

 


XI° Domingo Durante el Año. (Mt. 9,36-10,8).
En varias oportunidades Jesús tuvo que alentar a los Apóstoles ante las revelaciones que les realizaba, que traerían persecución e incomprensión hasta el martirio, entregar la vida por el mensaje que les daba. Hoy insiste en NO TENER MIEDO, valemos mas que los pájaros del cielo. El Padre Celestial sabe lo que necesitamos, que estamos hechos de barro, frágiles, inconstantes, cortos para darnos a entender. No sabían ni se imaginaban como iban a enfrentarse contra el modo de pensar y guiarse en el mundo en que vivían. El Imperio Romano y las Autoridades Religiosas Judías imponían un modo de pensar y comportarse de sometimiento, con el castigo correspondiente al no realizarlo. 
El miedo al castigo por la condena o ante la conciencia presionada por sus faltas, por la ruptura de las Normas dadas, terminaban obnubilando la mente y anulando la acción de los discípulos, actuarían no por convencimiento del bien  en realizarlas sino en un sometimiento temeroso. Estaba en sus mentes recuerdos de crucifixión, flagelación, cárcel, condena lapidaria, hogueras y otras tantas crueldades que se han dado en la historia humana, tanto política como religiosa. Ante la mirada atenta del látigo o la cara fruncida y temerosa los niños se portan bien pero por temor, pasado este rompen la regla dada. Me trae el recuerdo del un obispo que deseando corregir a un sacerdote, que desilusionado de la Institución sintiéndose utilizado como material de descarte y terminando enamorado, le envía un decreto con la intimidación hasta comunicarle que “peligra tu salvación eterna”. Estos son los modos caducos de convencer y horrorosos del uso de la autoridad. Menos mal que Dios conoce lo profundo de cada corazón y Jesús nos pide no juzgar para no ser juzgado y condenado con la misma medida. 
El Maestro les dice que no deben temer a los hombres que matan el cuerpo pero NO A LOS IDEALES, no pueden matar la riqueza del mensaje que El les trasmitía, escuchado en la oscuridad o dado a pleno día. Este quedará a luz: EL PROYECTO DE VIDA PARA LA CONVIVENCIA pacifica y justa entre los hombres. Las Palabras de Jesús revelando un Dios, Padre Misericordioso, Padre de todos, formando una gran familia humana. Creados por un Amor puro y generoso, que ama como somos, deseando un mundo armonioso. Su cercanía con el pecador, enfermo, preso, discriminado y condenado por una sociedad inhumana, reveló que no vino a condenar sino a salvar, mostrándose como el Camino al Padre, que es Camino de Felicidad, de Paz y Vida. 
“Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, Yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo”. Reconocerlo no es tener un conocimiento intelectual del mismo sino una VIDA DE RELACIÓN E IMITACIÓN. Dios Padre verá en cada uno de nosotros a su propio Hijo cuando tengamos un solo corazón con El. Eso es tener un reconocimiento ante el Padre, no cumplirlo será ser rechazado, porque no reconocerá la presencia de su Hijo en cada uno. Jesús, como el Nuevo Adán, es el modelo que el Creador desea del hombre, en lo que hubiera sido en el Paraíso... hoy Redimido. Por eso reconocerlo ante el Padre es ser un nuevo hombre. No detenernos en una simple adoración del Dios hecho Hombre, sino en un cumplimiento sereno y gozoso del Plan Redentor.

“Jesús, Maestro y Modelo del Plan Creador y Redentor, ayúdanos a edificar una humanidad justa y gozosa, llevando adelante la Misión de Tu Redención”.